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*..*Las imágenes que uso las he tomado de Deviantart. Muchísimas gracias a los respectivos artistas.*..*

"Como todos los soñadores, confundí el desencanto con la verdad".
~Jean Paul Sartre.

Cassie

Es una invitación a que lean: Cassandra.
Es el otro blog que manejo... Es una historia larga, la estoy haciendo y la voy subiendo capítulo a capítulo, espero sea de su agrado: Cassie
Un abrazo, que disfruten!

lunes, 20 de diciembre de 2010

Castillos de cristal


No vale la pena si miramos hacia abajo y lo único que podemos ver es la tristeza de estar solas.
No vale la pena sentarse en un trono de diamante cuando nos duele todo por dentro sencillamente porque nosotras así lo quisimos.
No vale la pena ansiar su calor si ellos han decidido marcharse porque no son capaces de tener entre sus manos un amasijo de sueños filosos e inalcanzables.

No vale la pena vivir en castillos de cristal si sólo están dentro de nosotras. No vale la pena si tenemos que estar solas. No lo vale.
No vale la pena llorarlos mil noches si ellos no son capaces de calentar nuestro cuerpo, que ya no puede sostenerse en pie.
No vale la pena que el sol seque nuestras lágrimas si en el fondo de nuestro abismo nos arden las entrañas.
No vale la pena que nos abracen si sencillamente sentimos nuestra propia piel como si fuera ceniza y nuestro cuerpo como si fuera una cárcel.

Si pudiéramos ser etéreas y que el aire atravesara nuestros costados. Si pudiéramos ser tan pálidas como la porcelana y tan sublimes como la noche.
Si pudiéramos alcanzar los sueños que hace tanto tiempo sabíamos rotos y arder entre las risas de los bufones que nos enseñan nuestro reflejo cada tarde y cada noche.
Si pudiéramos dejar atrás el dolor y llegar más allá de la cárcel que nos creamos.
Si nuestras alas no se hubieran quebrado antes de tiempo y nuestra risa no se hubiera extinguido junto a todo lo que nuestro cuerpo cuidaba.
Si ellos fueran capaces de matar los sueños que nos hacen daño y de cuidar los que nos acunan en las noches sin luna.
Si sus voces fueran caricias y no gritos que laceran nuestra alma perdida.
Si lograran nuestras voces quebrar el mundo que nos cose la boca y nos obliga a ser cada vez más efímeras.

...

Si tan sólo nuestro sueño no implicara ser el imaginario perdido de un mundo podrido.

lunes, 6 de diciembre de 2010

De la palabra al silencio


Entiendo que aquella noche te dejé entrar,
que el silencio de tus ojos me hizo querer hacerlos hablar.
Entiendo que fue mi culpa y no voy a discutirlo,
pero ahora, creo que preferiría que fuéramos mudos.

Bajé hasta lugares inconcebibles sólo por pintarte una sonrisa,
deshice mi vida y la volví a armar para girar en torno a tu extraño sol.
No sé si fue un error, no me arrepiento de haberlo hecho,
pero me duele porque ahora no sé que pálido planeta soy.

Las estrellas me lo advirtieron y yo hice caso omiso,
el sol quiso cegarme y me libré de su abrazo.
La Luna nos acunó a ambos, por tantas noches, por tanto tiempo,
y el invierno corrió entre nuestros dedos hasta derretirse.

Los lobos aullaban mientras me deshacía en lágrimas
que tus manos secaban con insistencia.
Mil veces me recibiste y otras mil te recibí yo,
bajo el frío abrazo de la inclemente noche.

Y hoy, que te espero de pie junto al roble,
hoy, no apareces.

Porque hace mucho que nos fuimos de aquí,
hace mucho que quemamos la casa.
Hace mucho que nos deshicimos de la ropa vieja
y que incineramos los deseos de infancia.

Quisimos morirnos hace mucho tiempo,
por alguien o por nosotros mismos.
No sé si yo haya cumplido mi parte,
sólo sé que hoy, no estás bajo el roble.

Está bien, me iré entonces, pero no me pidas volver,
porque el tiempo se encargará de matar mis deseos,
se encargará de hacer que arda en otro lugar
y que vaya a otra parte a soñar.

Así es el día que hoy corre bajo mis pies,
no esperes que esté cuando tu boca se digne a llamarme.
No esperes que esté cuando tu piel pida a gritos la mía,
no esperes que esté cuando las sonrisas se agoten en la orilla del mar.

Yo tomaré otra dirección, el mar nunca fue mi destino,
me dirijo hacia la montaña, hacia el frío,
hacia el lago que me sirve de espejo,
para no olvidar mi imagen,
para no olvidarme del sueño.

Ahora te pido que llores,
que lo hagas por última vez,
porque tus ojos quedarán cerrados
desde que sueltes este papel.

El veneno es sutil y mi herida también.
Yo me desangro por dentro,
a ti se te deshace la piel.

¿Queríamos morirnos, no es cierto?
Vamos a un lugar donde sea inevitable encontrarnos,
donde sea imposible que me dejes de pie.
Sola, bajo el poderoso roble,
sosteniendo un triste clavel.

jueves, 18 de noviembre de 2010

Fuego y veneno


… Ella se levantó y se dirigió lentamente hacia el espejo. La luz que la vela le proporcionaba no era suficiente para ver su reflejo completo, pero sus curvas se adivinaban con el tenue resplandor. Se trenzó el cabello con pausa, teniendo cuidado con cada hebra de fuego que tomaba entre sus manos.
Sí, estaba helada y no, no sentía dolor.
Acarició su rostro con el dorso de su mano, su piel era tersa y blanca. Estaba consciente de que era hermosa a ojos de los hombres, pero a los suyos no era más que una herramienta de su afilada mente.
El viento se coló en la habitación y la hizo estremecer. Caminó, desnuda, hacia la ventana. La cerró y también las cortinas. Así estaba mucho mejor, la habitación era cálida y nada perturbaba la paz.
Se giró con parsimonia y fue hacia la cama. Se sentó en el borde y tomó la copa de la que había estado bebiendo vino minutos antes. La agitó un poco y pudo ver como se formaba un pequeño remolino carmesí. Bebió un pequeño trago, tal vez no sería más que un sorbo, y la depositó junto a la otra copa, aún intacta. Que ingenua había sido.
Se dejó caer sobre la almohada y giró hacia su derecha, acurrucándose junto al cuerpo de su esposo, aún cálido. Lentamente, recorrió el pecho del hombre que la había amado y al que había amado durante tanto tiempo. A la altura del vientre se topó con el puñal y la herida que aún latía. La sangre empapaba las sábanas y se pegaba a la piel.
Subió de nuevo con su mano hasta llegar al rostro, cerró sus ojos con cuidado y retiró la mano.
Las lágrimas y los lamentos que pudieron haber escapado en el momento se perdieron entre la sangre y el sonido del viento. Se apagaron lentamente, como la tormenta, mientras el veneno consumía sus entrañas y la llevaba junto a él, lejos del dolor, hacia la noche y su eterno resplandor.

martes, 16 de noviembre de 2010

Me duele


Me duele,
me duele verte.

A ti, a tu rostro cansado, a tus ojos rojos, a tus labios secos y a tu piel marchita.
A tu voz tan áspera y a tus movimientos tan torpes.
Me duele ver tus pupilas con la esperanza deshecha
y tu corazón, roto esperando algo que tal vez no llegue.

¿Qué le pasó a tu sonrisa, siempre tan cálida?
¿Qué le pasó a tu mirada que avivaba corazones rotos?
¿Qué le pasó a los claveles que llenaban nuestros recuerdos?
¿A dónde te has ido, niño de alas rotas?

Lloras, escondido entre las sombras del dolor.
Te estremeces, al pensar en el incierto mañana que ya nadie afirma.
Tu carne se pudre mientras caminas en un bosque infinito,
de animales muertos y árboles marchitos.

¿Qué ha sido de ti, mi niño oculto del dolor?
¿Ha estallado tu burbuja de temor y sumisión?

Allá donde los cuervos graznan su última canción,
allá donde se alza la última morada de tu amor.
¿Es allá donde te encuentras, mi sol de media noche?
¿Es allá donde te ocultas, mi niño de ojos de lucero?

Tus sueños ya no son tan fuertes entre las garras del veneno.
sé que te deshaces lentamente entre los brazos de la muerte.

Mi niño de alas raídas y esperanzas ya perdidas,
mi niño de sueños quebrados y años malgastados.
¿Dónde está la fuerza que me sostuvo al irme?
¿Dónde está el amor que me acunó cuando mi alma se quebró?

Duerme, mi niño, duerme,
duerme sobre mi pecho,
que ya no importa nada.
Duerme, mi niño, duerme,
duerme bajo las alas
de tu sempiterna hada.

lunes, 15 de noviembre de 2010

No tan lejos


Hoy, ha llorado el arlequín,
se ha quitado su máscara
de alegría sin fin.

Hoy, ha reído el pierrot,
ha dejado su melancolía
para cualquier otro día.

Hoy, el mundo ha dado la vuelta,
no piensa ni siente,
no sabe que es derecha o izquierda.

Las aves se han sentado en las aceras,
y los niños al cielo se han ido a volar.

Las gotas de agua persiguen las piedras,
y los peces corren a la orilla a soñar.

El presente se ha vuelto pasado,
y el pasado presente.

El ocaso amanece
y el alba se duerme.

Date la vuelta,
mira hacia el cielo.
¿Qué esconden los astros,
pegados del suelo?

Mira mis ojos,
bebe mis lágrimas,
sonríe, mi vida,
canta a las ánimas.

Pues hoy,
ahora que has muerto
por fin has vencido
en su juego al olvido.

jueves, 11 de noviembre de 2010

Lirios


Lirios.
Lirios para los muertos, lirios púrpura, lirios pálidos y frescos.
Lirios para los que han emprendido en camino,
lirios para los que nos esperan pacientemente,
lirios para los que ya hemos olvidado y para los que aún nos duelen.

Lirios.
Lirios para los muertos del alma,
lirios para los muertos del cuerpo.
Lirios para los muertos eternos,
enterrados en nuestros pobres recuerdos.

Lirios.
Lirios para los que lo caminan solos,
lirios para los que partieron con algunos otros,
lirios para los que aún le temen
y lirios para los que son valientes.

Lirios.
Lirios para ti, que ya moriste en mí,
lirios para mí, porque ya no estoy cerca de ti.

Lirios.
Lirios para los muertos que navegan en el mar de los ajenos recuerdos.
Lirios para tu mirada y lirios para mi corazón.
Lirios.
Lirios para las dos.

miércoles, 10 de noviembre de 2010

Soñar


Ella mira desde la ventana
y confía en el mundo que la observa.
Ella mira desde la ventana,
ve su reflejo y es así como nos sueña.

Añora los días que ha dejado atrás
y llora los días que han de venir,
porque el perfume de las nuevas rosas de abril,
se ha ido y le ha dejado una tristeza añil.

Si supieras lo que veo,
cuando me miro al espejo,
te desharías de tus ojos
y tu corazón sería despojo.

Ella nos ve desde su torre de marfil,
su belleza tan intensa y a la vez sutil.
Ella nos mira, no con odio, ni desprecio, ni rencor,
sólo con la pena que ahora opaca todo su esplendor.

...

Es la niña de alas frías y sonrisas olvidadas,
es la niña que al espejo ha vivido siempre atada.

martes, 9 de noviembre de 2010

LT


Para mí, que todo aquello fue sólo un mal chiste. A mi me da como la impresión de que todo fue un montaje estupendo, eso sí, pero un montaje a fin de cuentas.
Es que a mi me da como cosquillas pensar siquiera que todas esas miradas no fueron más que un chiste, me da como risa nerviosa al admitir que caí en cada uno de tus juegos.
Yo no estoy para seguir acertijos y vos no sos el gato Cheshire. Así que no vengás a decirme ahora, como quien tiene un as bajo la manga, que todo fue real y no una entretención.
Ya conseguiste lo que andabas buscando, y yo ya encontré lo que tenía perdido, así que no demos más vueltas y extendamos de una vez por todas nuestras manos, lejos, lo más lejos que podamos.
A mi ya me curaron y exorcizaron lo que pudieron, vos no vas a hacer más que ellos porque, simplemente, no te da la gana. Sabés las cosas, pero no las usás como es debido. Créeme que algún día te va a salir el tiro por donde no tenía que y vas a terminar hecho un amasijo de carne y lágrimas.

Mi mano sigue tendida para vos, para que la tomés y te colgués un rato, pero no vuelvo a entregarte más de ahí, que me da miedo que de a poquito lo quebrés.

miércoles, 20 de octubre de 2010

Oye


Oye, te he visto por ahí.
He visto tu empalago de algodón de azúcar esconderse del sol.
Te he visto rodeada de sus halagos,
desperdiciando miradas en mentiras que con esmero has creado.

Oye, sé que te esfuerzas en disimularlo,
pero te ves en un espejo y admiras tu reflejo,
tratas de ocultarlo para no sentir vergüenza,
pero cada que me ves, te martilla la conciencia.

Oye, sé qué es lo que quieres.
Demasiada sombra no va a ocultar tus ojos rojos,
el carmín de tu boca no te hará ni única ni más valiosa,
y la falda corta sólo reafirma tu aspecto de niña peligrosa.

Oye, te he visto por aquí,
pasando todo con tu perfume de mujer barata,
acariciando la soledad con tus manos de niña mimada,
y arañando lo que es mío con tus uñas falsas de porcelana.

Oye.
Deja de hacer tanto alboroto,
no eres ni la única ni la primera que ha sufrido.
Deja de quejarte por lo que no te corresponde,
lo que ahora tus manos tocan, siempre ha sido mío.

Oye.
Nada va a cambiar,
pequeña títere de la sociedad.
Sabes bien que nunca podrás ser
ni a la mitad de la mujer
que yo soy para él.

miércoles, 6 de octubre de 2010

Una


Así que vienes y me dices
que me quieres y me cuidas
que las estrellas están tristes
porque hay una sonrisa que no olvidas.

Y me dices que es por la soledad
pero yo también lo estuve
Y me dices que es por el dolor
pero yo también lo tuve.

Me dices que es del color del cielo
y yo te digo que para mí es sólo el infierno.
Y me ruegas no me marche
pero ya no creo que algo cambie.

Me susurras con dulzura
pero sé que es más la pena
la que cubre tus palabras
cuando tu alma llora y ruega.

Dame una razón para no odiarte,
para no odiarla.
Dame una razón para no olvidarte,
para no matarla.

Dame un razón para dejar de esconderme entre silencios,
entre sonrisas falsas,
y entre amores muertos.

Dame sólo una razón para abrirte una vez más mi alma,
y que volemos lejos, hacia la eterna calma.

martes, 28 de septiembre de 2010

Here In My Room


Los recuerdos hacen eco en las paredes
mientras los tulipanes reciben los suaves toques del rocío.
Es esa hora en la que el día se mezcla con la noche.
Es ahora cuando la Luna abre su mano y se hace dueña del cielo,
o tal vez cuando el sol extiende sus dedos rosáceos y aleja los temores.
Es una hora gris que trae colores y llena todo de una nueva esperanza.

Fue una noche blanca esa en la que entré a tu cuarto,
fue una noche simple y delicada.
Pero fue perfecta.
Fue perfecta porque nosotros la pintamos,
fue perfecta porque nuestras almas desnudamos,
fue perfecta porque por fin de todo descansamos.

Te entregué mis penas
y se desvanecieron entre sonrisas tiernas.
Nos olvidamos del tiempo,
entregamos el dolor al viento.

Y sí... El amor vaya que duele.
El amor deshace y deja marcas.
El amor derrumba todas las barreras
y nos obliga a ser vulnerables.

Incluso en las manos más tiernas,
el amor traiciona.
Incluso en los labios más suaves,
el amor quema.

¡Sí! El amor duele.
El amor mata.
...Pero...
También es capaz de curar y crear.
...Y yo...
Yo no habría podido vivir si esa noche no hubieses cerrado la puerta tras de mí.



lunes, 13 de septiembre de 2010

Ella



Ella está del otro lado de la puerta
esperando una oportunidad.
Ella me mira a través de la ventana
esperando que la luz se vaya.
Ella está observándome desde el espejo
esperando los ácidos recuerdos.
Ella que tiene las notas perfectas,
ella que es más bella que todos,
ella que es dulce e inocente,
ella que es más fuerte que cien pilares.
Ella que no es más que un anhelo.
Ella que no es más que una tortura.
... Ella...
Ella que no es más que un sueño.

domingo, 12 de septiembre de 2010

ST


...Que se condensa en lo más profundo,
y no sale,
no me deja...

Ella no olvida
y yo estoy harta.

Él no da paso
y a mi me duele.

¿Qué fue de los días tranquilos
en los que la sonrisa del sol
consolaba los pesares del alma
y la fina capa de polvo
cubría la tierra
y no mis pestañas?

Se han quedado atrás
como las huellas del llanto.

...Que se condensa en lo más profundo,
y no sale,
no me deja...

jueves, 26 de agosto de 2010

No me llames veneno


No me llames veneno.
No estaré hecha de miel,
pero tampoco estoy hecha de hiedra.

No me llames canción.
No soy más que la voz deshecha,
en este mundo de fría piedra.

Si las hojas tocan el piso con el alma
cuando la mujer pasa
no es porque desfallezcan de amor
es porque ella las mata.

Si el ruiseñor detiene su canción
no será por su belleza infinita.
Será por la maldad que lleva inscrita
en su contonear delator.

Si ella se esconde tras una falda corta
no es porque tenga las piernas largas.
Es porque su pena es tan honda
que su dignidad está rezagada.

No cuentes la horas, mi vida
que esperas para verme llegar.
La tristeza que me causa la herida
es mayor que el calor del hogar.

No me llames veneno.
Aunque derrame la sangre
del viajero perdido
en un suelo extranjero.

No me llames veneno.
Aunque marchite la rosa
joven y roja
sólo porque se me antoja.

No me llames veneno,
aunque mis labios lo carguen,
aunque mi piel lo derrame,
y mis ojos lentos se apaguen.

jueves, 12 de agosto de 2010

Cascabel


Hace un poco menos de un año escribí esto en la tarjeta que me envió el colegio por mi cumpleaños. La encontré hace un par de semanas, deshaciéndome de papeles viejos que ocupaban espacio... Me arrancó una sonrisa y recordé que jamás lo entregué. Así que, aquí está:



Cascabel

Quiero existir junto a la entrega total. Quiero vivir en los brazos del amor que espero, quiero sonreír al recuerdo y retar al futuro. Quiero que el canto de un beso se extienda en mi cuerpo y no tener que preguntarme si todo aquello fue un sueño.
Vi un globo volar hacia el cielo azul en medio de gritos y algarabía, vi como el niño sonreía al verlo partir, sin dolor, sin pena. Él lo había soltado, el globo era libre para viajar donde se le antojase o tal vez donde el viento lo llevase.
Hay aún esperanza en el vuelo del ave, en el mecer de las hojas, en la sonrisa del niño, en el correr del agua, en el amor transparente y en el abrazo fuerte. Hay aún esperanza en nuestras voces, alzándose hacia el cielo como el último grito de la virtud.

miércoles, 11 de agosto de 2010

¡Danza!


Es el calor que recorre mi cuerpo el que se adueña de mi mente y mi alma.
Afuera hay una tempestad, los árboles se sacuden y se quejan, están llorando porque no pueden ver, están llorando porque no pueden escucharnos.
Las nubes se arremolinan y chocan, llenando nuestros oídos con sus roncos quejidos.
Ya no te veo entre las sombras danzantes, ya no te escucho porque la noche grita muy fuerte.
No sueltes mi mano ni por un segundo porque puedo perderme. No dejes que tu cuerpo se aleje del mío porque regresará el frío. Deja que la música que hay en mis ojos te domine y que el perfume de las flores te controle.
El viento golpea con fuerza la ventana y los frágiles cristales están a punto de ceder. El viento quiere entrar y envolvernos, pero no lo hará, porque yo no deseo que sea su roce el que me haga temblar.
Escucha las campanas con su lejano tañido y no retires tus labios de los míos ni enciendas la luz. Me bastan las velas y su fuego, que se regodea por compartir la danza de dos almas. No me dejes ir sola al abismo que trae la noche... Entra conmigo y encendamos el lugar.

Agárrame con fuerza y no te sueltes, que me invade el frío si te vas.

Aquí


Parecía tan distante, noble y sincero. ¿Quién podría decir que en su alma guardaba algo como aquello?
Sé que no veía la vida igual que yo. Sé que tenía mil veces más claro todo el mundo alrededor.
¡Que dolor el que aguantas, niño, y no descansas! Que pesar el que soportas, sé que el mundo te incomoda.
Niño de corazón frágil y esperanzas destrozadas, guarda tus palabras para una noche hermosa y clara.
Niño no te marches, no escapes del dolor,
la mañana vendrá pronto a devolverte tu candor.

domingo, 8 de agosto de 2010

Desde la soledad


Desde un balcón en las afueras del silencio
ves pasar las sombrías tardes de invierno.
¿Quién al verte con tu abrigo color de nieve
podría decir que lentamente te mueres?

Eres la luz hecha sonrisas
y la esperanza hecha palabras.
Tú voz es clara y triste,
y tu mirada enamorada.

En tu ventana con forma de sol
buscaba tus ojos la luna
y observaban los artistas
como se esfumaban tus sonrisas.

¿Quién es la niña de mirada impasible,
de risa inconfundible
y de palabra infalible?

Todos te llevaron rosas
y te ofrecieron poesía,
tú les quitaste su sombra
y robaste su melodía.

...

Yo te vi desde muy lejos
y por fortuna otra me llevó a tiempo.

miércoles, 4 de agosto de 2010

Déjame



Se alza el sol de media noche en el primer día del octavo mes, mientras que las palabras del ayer resuenan en mis oídos, recordándome cuan cerca estuve aquella tarde (que la maldigan todos los dioses).

Mientras subía el telón pude ver como el mundo comenzaba a palidecer, los rostros no eran como yo imaginaba, los vestidos no eran de brillantes colores y las máscaras se quebraban con lentitud. ¡Que alguien me salve, por favor, lo imploro! No quiero estar aquí cuando el espectáculo concluya, ni quiero ser quien maneje los hilos tras bambalinas, ni mucho menos el títere del titiritero.
¿Dónde están los ojos castaños que tiempo atrás me sacaron del teatro de los terribles monstruos? ¿Dónde están las manos que me recogieron de la desdicha que tan bien se había sembrado a mis pies?
Dadme de nuevo las nubes del alba, añoro con todo mi corazón ver una vez más esa sonrisa fina que da siempre luz a mi pobre actuación en este mundo.
¡Sácame de aquí, por favor, sólo hazlo! No me importa que métodos uses ahora, no me interesa si lo haces con suavidad o con violencia. ¡Sólo hazlo de una vez!
No soporto los espejos que deforman cada una de las facetas que me he esmerado en construir para cada uno de ustedes, no soporto las risas que se extienden entre el público cuando sólo debería haber una solemne tristeza o un profundo entendimiento.

El velo de la noche cae ya sobre los tejados y las aves dejan su canto para la mañana. Pero me pregunto si habrá alguna más luego de la noche de las aberraciones y los espantos.
Deja que mi llanto moje tus pies, que te queme la piel, deja que mi voz desgarre tu alma y deshaga lo que alguna vez fuiste, deja que mis ojos entren en lo más profundo y saquen al niño que aún se resguarda de la tormenta que se avecina.
Si te apagas durante mucho tiempo jamás volverás a ver su inocente sonrisa.
Dame tu mano una vez más y llévame lejos, llévame a volar, cierra de nuevo el telón para no tener que usar más las mil máscaras que hemos creado entre nosotros. Nada me importa más que ver la realidad de los rasgos que se esconden tras el pulido mármol con el que has cubierto tu rostro. Déjame verte tras las verdades a medias y las miradas perdidas, déjame verte tras el castillo de sueños que has levantado como refugio.

Y si después de la noche más terrible de todas aún vivimos... Déjame posar mis labios sobre los tuyos y regalarte lo que para ti he tejido.

miércoles, 14 de julio de 2010

Carta de cumpleaños



Crecimos lado a lado. Crecimos creando sueños y jugando a tratar de hacerlos realidad. Crecimos conociendo el mundo e inventándonos lo que no podíamos explicar.
Crecimos viendo como todo cambiaba, crecimos peleando y detestándonos, aunque la realidad era muy diferente. No puede alguien decir que pudo ver más de un fin de semana en el que no nos dirigiéramos la palabra.

Vivimos tantas cosas que ahora, por lejos que estemos, continúan rebotando dentro de nuestras cabezas y nuestros corazones. Te vi cumplir cinco, te vi cumplir nueve, te vi cumplir 11, te vi cumplir 14, te vi cumplir 18 y ahora te veo cumplir 19.
Te vi quebrarte la mano (la verdad no te vi, estaba ocupada dándole la espalada a la lluvia y al árbol de "la mala suerte"), te vi lanzarte por un shut y terminar encerrado en un parqueadero, te vi estallar el balón más grande que jamás he tenido (¡me vi deseando golpearte!)... Te vi darme la carta de quince años más hermosa que jamás haya leído, te vi consolarme en los momentos más difíciles por los que he pasado, te vi reír junto a mi (en mi casa, en tu casa, en scouts, en el colegio, donde Pablo, donde Alejo, donde Juanjo, donde Juli, en la calle, en tu cabeza y en la mía...), te vi graduarte, te vi entrar a medicina, te vi dejar tus preocupaciones usuales y anotarte otras tantas.

Te soñé volando, cumpliendo todo lo que siempre has deseado, te soñé libre y alegre, y ahora te veo y no puedo más que aguantar las lágrimas que quieren saltar de alegría porque hicimos un mundo para nosotros y dejamos a entrar sólo a los que más quisimos.

No necesitamos decirnos que nos queremos, que nos tenemos amor de hermanos. No necesitamos recordarnos que fuimos tan felices uno junto a otro como sólo dos niños pequeños pueden serlo. No necesitamos hablarnos todos los días, ni necesitamos vernos en fotos para recordarnos... Sólo necesitamos saber que en algún lugar, tú y yo vamos a estar siempre que tengamos que estar, con los brazos abiertos y los ojos y los oídos bien dispuestos.

Feliz cumpleaños, mi hermanito enorme.
¡Feliz cumpleaños, mi JuanPa hermoso!

martes, 13 de julio de 2010

Mírala


Fue un poco antes del atardecer que comenzó a hablarme de la pobre niña encerrada en medio de un lugar que yo aún no lograba reconocer.

Era una mujer hermosa, no intentaré describirla, pues mis palabras serían meros reflejos insípidos de su belleza casi divina. Su voz era etérea y cargaba dentro suyo algo muy antiguo y muy pesado.

"Mírala retorcerse dentro de su cuarto de cristal.
¿No te parece divertido, ver como su cuerpo se mueve en rítmicos espasmos? ¿No te llenas de terror cuando su rostro toma la forma de las criaturas más detestables que jamás hubiesen habitado tu pensamiento?
Óyela gemir para sí misma.
¿No es el sonido más delicioso que hubiese acariciado tus oídos alguna vez? ¿No se te eriza cada centímetro de la piel cuando sus gritos hacen que vibren las paredes invisibles que la rodean?
Mira como llora, como maldice y se lamenta. Como golpea, gruñe, como muerde y trata de hacer que todo se detenga.
Pobre niña, el mundo va demasiado rápido para sus sueños de seda y mar.

Los cuervos se niegan a irse, el sol aún no está completamente oculto y ellos anuncian que la oscuridad está próxima. Los espantapájaros les divierten. Les pican los ojos y les arrancan los trapos viejos que llevan por ropa.
Ahora se ha quedado quieta mientras los muertos alzan sus voces poco a poco. Se ha quedado quieta para ver como el sol da paso a la luna y a la vez esta da paso al terror.
Se ha quedado muda mientras el canto de las brujas invade la noche y los asesinos afilan sus cuchillos y le sonríen al suave movimiento de los árboles.
Derrama lágrimas silenciosas, llenas de sal, que le queman la piel. Puede escuchar como los lobos dejan los bosques con sus pasos pesados y hambrientos.
Tiembla de frío y de miedo. Sus sábanas se sienten como el tacto de las almas perdidas. Ni una sola voz cálida podría reconfortarla en aquella soledad tan inmensa.

Pobre niña, me dirás... Pero mírala como sonríe... Como te sonríe.
Es una sonrisa cínica, demente.
¿Que de qué se ríe, me preguntas?
Oh, es sencillo, déjame explicarte... A ella la rodean por lo menos paredes de cristal para protegerla de la noche.
A ti, por el contrario..."

Su contorno perfecto se desvaneció en la creciente oscuridad.

lunes, 12 de julio de 2010

Descanso



Deja que la lluvia caiga, cariño, los muertos no van a ir a ningún lado en este atardecer sin luna ni sol. Deja que el silencio invada tu casa, mi amor, porque no queda más que esperar a que termine el tiempo del olvido que la noche viene a traerte. Descansa, que te espera una jornada ardua el día en que la tierra por fin arda. Deja que el vacío se coma tu carne, mi vida, jamás estuvo más oculta para ti una sonrisa.
Ven a mi, ven, finalmente hazlo. Deja todo atrás y cierra tus párpados. Deja que tu mente se borre y que tu corazón llore, ya no hay una sola pasión que los enamore. Ven, ven a mi y no lamentes absolutamente nada, deja que corran tus últimas lágrimas y que se deshaga tu vida en última instancia. Continúa lo que dejaste a medias cuando naciste, continúa lo que dejaste a medias cuando al despertar sufriste.
Respira lentamente, acalla tu espíritu, entrégate a mi noche. Entrégate a mi olvido.

sábado, 10 de julio de 2010

Dig


Abrir los ojos y ver sus lágrimas que empañan ahora la supuesta calma. Dulce niña de los ojos tristes, avísame si algún día a tu corazón revives.
Que sola se siente mi habitación sin tu risa eterna y que extraños son los suspiros que mi corazón suelta. ¿No quieres contarme por qué en esta tarde gris se ve tu rostro un poco más feliz?
Niña de piel de masmelo, por favor no llores, no dejes escapar tu anhelo. Sé que te carcome el veneno de tus sueños, sé que te deshaces como en el fuego el leño.
¡Que triste ver tus pupilas apagarse ante el dolor! ¡Que triste ver tu corazón perder lentamente su candor!
Niña de la boca de sonrisa incierta... Despierta... Despierta... Tú aún no estás muerta.

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Letra:

We all have a weakness
But some of ours are easy to identify.
Look me in the eye
And ask for forgiveness;
We'll make a pact to never speak that word again
Yes you are my friend.
We all have something that digs at us,
At least we dig each other
So when weakness turns my ego up
I know you'll count on the me from yesterday
If I turn into another
Dig me up from under what is covering
The better part of me
Sing this song
Remind me that we'll always have each other
When everything else is gone.
We all have a sickness
That cleverly attaches and multiplies
No matter how we try.
We all have someone that digs at us,
At least we dig each other
So when sickness turns my ego up
I know you'll act as a clever medicine.
If I turn into another
Dig me up from under what is covering
The better part of me.
Sing this song!
Remind me that we'll always have each other
When everything else is gone.
Oh each other....
When everything
Else is gone.

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...Hoy quise publicar esta canción porque concuerda con todo el entorno...
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miércoles, 30 de junio de 2010

Farewell

Imagen por Juan Sebastián Villa Ortiz

Far in the sea their drakars are coming back,
their voices I can hear, flying with the wind,
they're coming from the battlefield,
where they've fought for fatherland,
blessed by the nornes, protected by the gods.

Their footprints on the sand,
they are finally in their own land.

Have you heard about one of them?
Have you heard about my beloved man?
Do you know where is he tonight?
Do you know why he did not come back?

Where are you, love of mine?
Where are you, my beloved man?

I can recognize your shield,
I know this is your sword.
No, I do not want them,
I want you to return home.

Have you heard about one of them?
Have you heard about my beloved man?
Do you know where is he tonight?
Do you know why he did not come back?

You made the mjölnir that's hanging of my neck,
you made the son that's sleeping in my womb.
Yours will be the tears going to my feet,
but mine (I know) will be your sweet chant memory.

Where are you, love of mine?
Where are you, my beloved man?

They have finally returned,
to their fatherland, to their homes.
One of them is missing,
one of them is with the gods.

Enjoy your Valhalla, love of mine.

His footprints on the sand,
he is finally in his own land.

martes, 15 de junio de 2010

Apariencias


Ciento dos mil velos han cubierto la inocencia,
a gracia de stilettos ha ganado la conciencia.

....

Se reproducen como conejos,
tanto en boca de niños como de viejos.
Se esparcen como los virus
y se disimulan entre suspiros.

Las dice el malvado, el cruel y el despiadado,
aunque las repite por igual el santo, el piadoso y el casto.
Se visten de terciopelo y de la más fina seda,
pero no son más que mera ponzoña en palabras grandiosas.

Te salvan y te entierran
porque cual vicio de ti se adueñan.
Te desgarran y te consuelan,
porque incluso a ti mismo sus caricias llegan.

...

Cariño, guarda tus lágrimas
para otra noche sin añoranzas.
Dulzura, guarda tu ternura
para alguna noche sin amargura.

El láudano te sofoca
con ilusiones engañosas
que ahora pueden darte rosas
y luego llevar tu cabeza a la horca.

Jamás pudimos ver
y jamás logramos ser...
La memoria se borra con un beso
y el dolor se marcha con un exceso.

miércoles, 9 de junio de 2010

Ruiseñor


Se perdieron entre recuerdos,
entre sonrisas y alaridos eternos.
Se van los ecos como la lluvia,
como la nieve, el sol y su luna.

Ya no se mece con ellos en lo alto,
se limita a verlos desde el suelo,
porque el sol ha quemado su anhelo,
y para siempre ha enmudecido su canto.

Ruiseñor de mirada perdida,
canto apagado,
risa extinguida,
sueño olvidado.
¿Vives aún en mi alma o te has ido volando?

¿Escuchas mis gritos de anhelo?
¿Mi voz perdida en tu cielo?
¿Escuchas mi llanto apagado?
¿El tempo del corazón desgarrado?

Ruiseñor que observas y callas,
suspiras y dañas,
hablas y engañas,
intentas y fallas.
¿Vuelas aún por el cielo o estás sangrando en mi suelo?

martes, 25 de mayo de 2010

Aguadulce


Dile a la luna que te cobije
en la noche del frío asolador.
Dile al cielo que te dé un manto
que asemeje el abrazo del amor.

Cuéntale a tu cabeza
que está perdida y se desespera
que mi amor por ti no cesa
y que mi piel no aguanta la espera.

Ruega por un trago de aguadulce
al corazón solitario
sumergido en su estrafalario
sueño de cruces y calvarios.

Aún si sólo deseas alivio
más que eso voy a darte.
Pues sé que en el mar de mi cuerpo tibio
si lo deseo puedo ahogarte.

sábado, 15 de mayo de 2010

My Heart - Paramore




Stay with me...

Miente y desmiente


Hermosa y tierna nube de miel,
veo en tu cuerpo gozar al clavel.
Clara y dulce melodía tardía,
sé que tu alma guarda agonía.

Porque no hay un sólo momento
en el que no te sople su viento.
Porque no hay un sólo segundo
en el que no te engañe su mundo.

Te has dejado deslumbrar
por la triste ave que no puede cantar.
Te has dejado seducir
por la "libertad" que te trae mentir.

Vamos, sigue, continúa, susurra.
Sigue llorando entre muerte y locura.
Vamos, corre, escapa, reincide.
No podrás dejarla hasta que ella termine.

...

Escucha las cigarras que cantan y se desgarran,
siente el viento que danza, daña y se engaña,
percibe en tu mente el sisear de la sierpe.
¿No ves que quien miente su espíritu pierde?

miércoles, 21 de abril de 2010

Uno a ti




Sinuosa la sonrisa que diriges hacia el alma,
extraña la palabra que utilizas como espada.
Batallas incansable hasta que despunta el alba,
anhelando, esperanzado, el abrazo de tu amada.

Salaz es el deseo que te recorre mientras danza
trémula la dama que aviva tu esperanza.
Inocente es el sueño que conservas con fervor,
animado por el canto del radiante ruiseñor.

Niño de sonrisas extraviadas y oxidadas,
sé tus huellas en mis sueños, en el sempiterno anhelo.
Errante caballero que camina entre las hadas,
benditos son tus pasos, que han podido hollar su suelo.

Agazapado en los rincones de una mente desquiciada,
sientes el calor de la sangre derramada.

Tranquilo y expectante, en tu capa te rebujas,
imaginario de ideales en la mente de la bruja.
Amante la sonrisa que la Luna desdibuja, aunque
necia sé a la palabra que hoy de mi se fuga.

viernes, 16 de abril de 2010

Poeta muerto


Alto el vuelo que lleva el poeta de la clandestinidad,
nunca he visto a alguien con más deseo de soñar.
Girando entre la niebla que esconde la calamidad,
etéreas alas blancas que han tenido que aguardar.

Luces extraviadas en los rincones de tu mente,
unidas en el llanto de tu sonrisa inerte.
Serenas esperanzas del soñar demente,
añoran la calidez de un amor quizá más fuerte.

Necedad inevitable de tu corazón amable,
goza del silencio, de su inconsciente anhelo.
Efímera caricia que te sirve de consuelo,
la palabra irrefutable del poeta infatigable.

Ufano el proceder de tus pasos intranquilos,
sé que sueñan a perderse entre los brazos del olvido.

martes, 13 de abril de 2010

La Almohada


Este escrito va dirigido a ese hermanito mellizo al que realmente adoro con todo mi corazón... (No me gusta verme tan lejos de ti, hermanito hermoso...)
No es lo mejor que he escrito ni de lejos... Pero él va a entenderme... (¿Verdad que sí?) Es uno de esos momentos de inevitable melancolía. Y quiero hacerle saber que me importa por encima de cualquier edificio que él pueda imaginar y lo quiero tanto que ese sentimiento no cabe en ninguna de las catedrales que él tanto adora.

Sobre como está escrito o redactado o la idea... Realmente eso me tiene un poco sin cuidado. Hay escritos que me gusta dejar tal y como salieron en el momento, aunque fueran atropelladamente, por pura fidelidad al sentimiento. Este es uno de esos.
Lo hago público porque me parece tierno, sé que a él le parecerá tierno... Sólo espero que tenga tiempo para leerlo.
Así que... Aquí está:


-No... No. A ver... Discúlpame, pero yo no me voy de aquí sin mi almohada.
-Esa almohada no se mueve de aquí.
Él se frotó los ojos, desesperado, y se cruzó de brazos para volver a enfrentar miradas con ella.
-Esa almohada es mí-a-. Puntualizó, separando la última palabra, como era su costumbre.
-¡Esta almohada pasó más tiempo en mi casa que en la tuya!
¿Cómo hacerle entender que sus razonamientos no iban a servir?
-Mirá... Las cosas son sencillas-. Él tenía todo perfectamente claro -Yo pagué por... Bueno, en aquel momento mi madre pagó por esa almohada y me la regaló a MÍ. Tú, sencillamente, jamás me la regresaste cuando te la presté.
Ella se aferró a la almohada como si su vida dependiera de ello y negó con la cabeza.
-Esta almohada se queda aquí y punto.
¿Cómo hacerla entender que estaba siendo completamente ilógica? No... Ella lo sabía perfectamente, había sido así siempre. Aunque se lo hiciera ver una vez más, de nada serviría.
-Bueno... Si a esas vamos... Nos vemos en la corte. La custodia de esa almohada es mía.
Ella se dio la vuelta al escucharlo y se encerró en su casa.

El juicio salió en los periódicos como si de un chiste se tratase. ¿Qué clase de locos iban a juicio por la custodia de una vulgar almohada?
El resultado era obvio desde que se habían enviado los papeles correspondientes: la custodia de la susodicha pertenecía a él, ella la retenía como si de un secuestro se tratase. El veredicto no se hizo esperar y mientras él alzaba su cabeza y sonreía, triunfante, ella salía sollozando del lugar. No quiso despedirse y él, al fin, tuvo que partir.

Años después, rebuscando en cajas viejas y muy lejos del lugar donde había pasado su infancia, encontró un recorte de periódico que jamás había leído. Databa del día del descabellado juicio por la custodia de una almohada cubierta con un horrible forro gris que generaba estática, sonaba espantoso cuando se frotaba contra algo y tenía su nombre escrito sobre él con tinta negra de Sharpie.
En el recorte, el periodista le preguntaba a la chica el porqué tanto enredo por la custodia de una fea, común y barata almohada gris. Ella, con toda la calma de la que disponía (que a decir verdad no era mucha) le había respondido: "Porque esta almohada fué suya. Y él va a marcharse, va a vivir y se va a olvidar de todo, con o sin almohada... Yo sólo quiero algo que me recuerde que fuimos hermanos..."

Él dejó caer el recorte dentro de la caja y se dirigió hacia el rincón donde tenía guardada y olvidada a la raíz de una separación silenciosa.
Llamó a su secretaria y canceló todas las citas que tenía ese día con los ejecutivos de su empresa y se marchó con un paquete.

Ella abrió la puerta al escuchar el timbre. Cargaba una niña pequeña de ojos cafés.
Frente a su puerta había una bolsa con una tarjeta escrita con una caligrafía que, aunque más estilizada, jamás olvidaría. Su nombre estaba escrito en ella. Dentro de la bolsa había una almohada gris, algo vieja y un papel que decía: "Aún soy tu herma'nito."
Ella cerró los ojos por un momento y le sonrió al hombre que estaba frente a ella por primera vez en 16 años.


Hermanito... Te adoro...
Mil gracias por los momentos que fueron años
y por los años que fueron momentos.
Un abrazo, como siempre, de esos que medio te incomodan,
y una sonrisa, de esas que medio te dan risa.
Mena.

Expresión semiaplacada


Hay alguien más tras mis párpados.
Estoy segura, es ella. Puedo verla a través del espejo.
No me deja sola; su voz es incesante y chillona.
Es histérica, no puede dejarme quieta.
Ella implora y mi razón la ignora... Pero no la aprisiona.

¡Se ve tan hermosa dormida! Es una niña tierna que viste de seda.
Tiene una piel hermosa, fría como el hielo que corta.
Duerme tranquila, atada con sus cadenas de plata,
hasta que llega la noche y, descarada, la desata.

¡Está viva! ¡Está consciente! Y oh... Dioses... Es más fuerte.

Sus ojos se desorbitan y su garganta grita
cuando entre sus manos escurre la sangre,
como río incesante.

¡Está suelta! ¡Está suelta!
¡Huye! ¡Corre! ¡No te dejes alcanzar!
¿No sientes sus ansias de asesinar?
¡La dejaron libre! ¿La he dejado libre?
¡Huye! ¡Corre! ¡No te dejes alcanzar!
¿No sientes mis ansias de asesinar?

jueves, 8 de abril de 2010

Expresión


¿Qué se esconde tras unas páginas manchadas?
¿Qué hay detrás del poema de amor, del poema suicida, del poema elegante y de las letras distantes?
¿Qué hay tras los ojos del escritos que imprime con su propia sangre las palabras sobre el papel?
¿Qué hay guardado en el corazón de la poetisa que escribe sobre dolor, muerte y desamor?
¿Qué se esconde en las noches cuando el músico se va a dormir y los acordes comienzan una melodía incesante que da vueltas y vueltas dentro de su cabeza?

El cinismo se despierta y el sentido común se acuesta.
La sed de algo más de tinta sobre el papel, que corra sobre su piel.
Las imágenes desbordadas, incontenibles y desatadas.
El temor de no ser quien usualmente se es, el temor de perder el camino otra vez.
La locura arrinconada ahora se abre paso a dentelladas.

¿Quieres vida? Ella te da muerte.
¿Quieres una sonrisa? Ella te regala lágrimas.
¿Quieres amor? Ella desborda pasión.
¿Tienes sed? Ella te regala sangre.

¿Quieres beber...?

Doceavo del tercer


Cuan bien estaría seguir en mi irrealidad,
soñando con una vida que no puedo alcanzar,
llenando de magia mi alma y tu andar,
rogando a los dioses encontrar mi verdad.

Me pregunto cuantas tardes han caído ya,
me pregunto cuantas noches se han sofocado,
cuantas lágrimas se han decantado,
cuantas mentiras no se han aclarado.

En el aire aún flotan temores y engaños,
en el aire aún flotan nuestros tristes años.
¿Tendremos la fuerza para ver el sol de nuevo?
¿Tendremos la fuerza para luchar contra el tiempo?

Tres pasos, se acaba el canto.
Tres horas, comienza el llanto.
Tres días, tu sonrisa fría.
Tres años y ya no sonreías.

La casa vacía, la cama helada,
el alma fría, la esperanza caducada.

Si toco tu puerta,
¿estará aún abierta la ventana?
Y si toco tu cama,
¿estará aún cálida tu almohada?

Vicio


¿Tenemos que estar ahí?
¿Tenemos que ser así?
¿Por el simple hecho de ser nosotros,
por el simple hecho de tener nuestros rostros?

Estamos condenados a seguir vagando,
por una vida seca y yerta.
Con un corazón que se va desgarrando,
por culpa de una ilusión muerta.

Y volvemos sobre nuestros pasos,
siempre dudando, esperando, callando.
Y volvemos sobre nuestras heridas,
porque disfrutamos de nuestra piel ardida.

Y nos regocijamos cuando miramos hacia atrás,
nos regocijamos cuando vemos el rastro incapaz,
la mentira audaz, la esperanza falaz y el silencio mordaz.

Nos sabemos muertos,
nos sabemos falsos,
nos sabemos inciertos...
Pero creemos ser santos.

¿Tenemos que estar ahí?
¿Tenemos que ser así?
Por el simple hecho de ser nosotros,
por el simple hecho de tener nuestros rostros.

jueves, 25 de marzo de 2010

El perfecto sueño de soñar


Escuché al niño llorar cuando dejó el vientre de su madre,
escuché su corazón latir con la primera caricia del padre.
Vi como la luz en sus ojos se hacía brillante,
vi como, sorprendido ante el mundo, estremecía su cuerpo palpitante.

Nació de milagro,
pero no fue ningún santo.
Fue un niño normal,
un niño casual,
un niño sonriente,
aunque un poco demente.

Lo vi recorrer la vida,
lo vi caer en cada esquina,
lo vi levantarse de nuevo,
y enfrentar su cara al viento.

Lo sostuve en mis brazos,
lo acuné con mi canto,
le otorgué mis cuidados,
y velé por sus pasos.

(...)

Lo cierto es que jamás dejó la calidez de su hogar,
jamás dejó escapar una risa o aprendió a cantar.
Jamás vi como recorría la vida,
jamás vi deslizarse una lágrima por su mejilla.

Escuché su corazón latir en mi mente,
retumbó en mi alma su tierna canción.
Pero la muerte no fue para nada paciente,
logrando hacer de su vida ilusión.

(...)

El perfecto sueño de amar...
El perfecto sueño de esperar...
El perfecto sueño es soñar.

Tinta con vida

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