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*..*Las imágenes que uso las he tomado de Deviantart. Muchísimas gracias a los respectivos artistas.*..*

"Como todos los soñadores, confundí el desencanto con la verdad".
~Jean Paul Sartre.

Cassie

Es una invitación a que lean: Cassandra.
Es el otro blog que manejo... Es una historia larga, la estoy haciendo y la voy subiendo capítulo a capítulo, espero sea de su agrado: Cassie
Un abrazo, que disfruten!

martes, 6 de diciembre de 2016

6 de Diciembre - Hilltop



Tuve que guardar todas tus palabras en un pequeño saco de tela. El recuerdo de tu voz me hace demasiado daño como para mantenerlo a mi lado. Creo que el saquillo estaba un tanto deshilachado,  porque ocasionalmente en mi cabeza resuenan todas aquellas promesas sin cumplir, todos los te quiero, todos los te amo, que ahora se desvanecen en el espacio marchito de tu memoria en mi corazón. Ya no recuerdo cómo soñar, ni logro encontrar el camino de vuelta al hogar.  El cielo me mira con tristeza y la lluvia parece incapaz de detenerse a medida que los océanos se extienden entre los dos. En lo alto de la colina, la cabaña enmohecida se desmorona poco a poco bajo el peso de las ilusiones rotas, y el sol no logra atravesar los nubarrones que impiden que la ropa azotada por el viento se seque por completo. En el bosque, los cantos de los animales se han convertido en sollozos y la pradera, antaño cubierta de dorado trigo, se ahoga en la soledad de un porvenir incierto.

Y yo lo observo todo en silencio, mientras intento reparar el agujero en mi alma con otro pequeño parche de tela vieja, que tal vez sobreviva hasta que el invierno haya lavado de mi rostro las pecas que aún me quedan.

jueves, 10 de noviembre de 2016

Fantasmas

 Artista


La calma es tan precaria.
Volver a llorar y no tener la energía
para plasmar en el papel algo
más
que palabras secas e inertes,
ecos de un tiempo en el que se me permitía sentir
sin dejar de albergar los resquicios
para sueños
donde se recoge el arte.
Dolor y sacrificio,
penitencia para un alma incapaz
de huir de las pasiones, pero insuficiente
para soportarlas,
sacudidas violentas
e inmisericordes.
Infortunio en las pupilas
que soñaron ver el mundo cuando nos tomábamos las manos,
porque ahora nos tomamos
los años perdidos
y el tiempo,
que va cada vez más rápido.
Y yo espero,
todas las noche junto a la ventana,
a que quizá recuerdes
que es por tu fantasma
que no puedo cerrarla.

viernes, 26 de agosto de 2016

Si no llega la mañana

(Imagen por BeaGifted, Deviantart)


Y hoy la lluvia, la soledad, la sensación de la memoria que ahoga al corazón.
El silencio desganado de los amores que se apagan cuando llega la mañana
y la incertidumbre abrumadora de los que despiertan con el alba
y se tambalean al ocaso
cuando el alma,
ya agotada,
busca perderse entre los brazos de la agonía esperanzada.

Y hoy la lluvia, el miedo y el olvido
que arrastra la semilla infértil
del sueño abandonado en los rincones del pasado.

miércoles, 17 de junio de 2015

Lost Children

For All the Lost Ones by liiga
(Image by liiga, Deviantart)


Sky's no longer blue
and wind is not so cold.
Under the sweet, sweet moon,
I lay my head onto the ground
and listen to the calling of the night.

Music sounds so far away,
now that the light has ran away
and all the fears seem so dispersed
now that the pain's the only thing
that makes any sense.

I might've forgotten your name
and buried all the memories
But the night's song won't go away
Oh, kind tomorrow will you ever find me?

Wearing sleep-tlaks to the empty bed
Lost souls for a dreamland that will never be
Now that I can still smile, please run away
to the place that was meant to be.

I might've forgotten your name
and buried all the memories
But the night's song won't go away
Oh, kind tomorrow will you ever find me?

Land of missing dreams and lost children's hearts
the other side of the night that'll never end.

I might've forgotten your name
and buried all the memories
But the night's song won't go away
Oh, kind tomorrow will I ever find you?

jueves, 19 de marzo de 2015

No saber



Se me hacen ajenos el papel y la tinta. Ya no se siente lo mismo escribir en la noches, ni las noches mismas. Mis palabras son torpes, han quedado atrapadas en algún lugar entre el alma y mi cuerpo y se han muerto, allí acurrucadas se han vuelto de piedra, no escapan ni lloran, esperan y callan.

En su ausencia agonizan los sueños y se olvidan los cantos, mi voz se pierde en la bruma y no apaga tu llanto.

Y la soledad me da vueltas y se pregunta tu nombre. Se pregunta y responde entre lamentos y amores, a qué juegas entonces cuando mis ojos no alcanzan, cuando te pierdo en la niebla y mis labios no bastan, cuando el camino es incierto y tus demonios no callan, cuando en las noches dormidas ya no te encuentras y escapas.

domingo, 23 de marzo de 2014

16 de Agosto



El calor ha dejado de ser asfixiante. Creo que me he quemado suficiente para que mi piel ya no se resienta con el roce de sus dedos.
Siempre le he tenido miedo a los mensajeros, jamás he podido confiar en ellos, y él me ha enviado demasiados para pedirme que me marche y deje al árbol en paz de una buena vez. Lo han intentado todo, pero yo sigo aquí, echada en la hierba un tanto seca y usando las raíces como almohada.
Pensé que ya no me quedaba nada, ni un sólo atisbo de esperanza, ni una sola Luna que ver salir todas las noches, porque parecía que la noche se hubiera extinguido. No tengo una idea concreta de por cuántos días ha sido de día, sólo sé que mi retina se ha quemado por completo y, a pesar de que sigo viendo el Sol (he aprendido a maldecirlo por ello), no puedo ver nada más aunque me obligue a mantener los párpados abiertos con las yemas de mis dedos.
Sin embargo, aún puedo escuchar las hojas que se mecen con el viento que continúa soplando sólo porque es verano, no porque quiera refrescar el dolor de nadie. También estoy segura de que en aquella radio vieja sigue sonando un tango oxidado y que, una vez que la nieve hubo dejado de caer, los dependientes volvieron a abrir sus pequeños locales y comenzaron a moler nuevamente café.

Mi gorrito de lana y mis guantes los perdí hace demasiado tiempo, porque decidí entregárselos a alguien a que creí podía echarlos más en falta, así como un par de rizos de mi cabello y una que otra peca que se han desprendido de mis mejillas, porque hace mucho que mis lágrimas se han convertido en más sal que agua.
Sin embargo, no me marcho, a pesar de que me sienta lejos del café recién molido y de las canciones que suenan a pocos metros de distancia. No me marcho porque hace tan sólo un par de soles, se me ha acercado un niño con los bolsillos desbordantes de ruidosas envolturas de mentas transparentes, me ha dado un beso en la mejilla y ha vuelto a poner en su sitio el par de pecas extraviadas.

domingo, 16 de marzo de 2014

No te vayas Martina... Porque aprendí a montar en bicicleta



No te vayas, Martina, no te vayas,
porque en esta eternidad de tres días, he aprendido que los duraznos saben mejor si son robados en lugar de comprados y que detenerse puede significar mucho más que seguir andando.

No te vayas, Martina, no te vayas,
porque he comprendido que se me hace más difícil girar hacia la derecha que hacia la izquierda, pero que al final da lo mismo porque sigo siendo tan torpe como la primera vez que nos vimos.

No te vayas,
porque por fin he comprendido que arrancar necesita apenas un pequeño impulso, que sólo hay que quitar el miedo, que lo verdaderamente complicado es detenerse.

No te vayas,
porque ahora sé que The Cure viene bien para cualquier ánimo en que te encuentres, así como Fito o el sonido de la lluvia cuando se estrella contra algo.

No te vayas, Martina, no te vayas,
porque contigo he comprendido que un moretón se exhibe con orgullo y no se oculta tras la tela; porque tu sonrisa es la que le da vuelta a las ruedas y tu compañía lo que hace que me olvide de lo poco que he vivido por no haberme lanzado antes colina abajo.

No te vayas, mi Martina,
porque en tres días he descubierto que las niñas se vuelven muy aburridas después de los doce y los niños luego de los quince.

No te vayas, Martina,
porque contigo, por fin he aprendido a andar en bicicleta.

Tinta con vida

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