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*..*Las imágenes que uso las he tomado de Deviantart. Muchísimas gracias a los respectivos artistas.*..*

"Como todos los soñadores, confundí el desencanto con la verdad".
~Jean Paul Sartre.

Cassie

Es una invitación a que lean: Cassandra.
Es el otro blog que manejo... Es una historia larga, la estoy haciendo y la voy subiendo capítulo a capítulo, espero sea de su agrado: Cassie
Un abrazo, que disfruten!

sábado, 27 de febrero de 2010

Adiós


No le tuve miedo.
Caminé a ciegas por un camino que prometía belleza.
No le tuve miedo.
Me deslicé por calles solitarias y perdí el rastro de tu voz.

Prometía belleza, prometía inocencia,
prometía cuidado, prometía perdón,
prometía alegría, incluso prometía amor.

Pero nos quedamos a medio camino,
nos quedamos entre los lirios de los muertos,
nos quedamos entre los ataúdes de los recuerdos.

Nos separamos y nos extraviamos.
Te llamé a gritos y tú no acudiste...
No acudiste porque mi voz para ti ya no existe.

te seguí, tropezando con todo a mi paso,
te seguí, con el corazón destrozado,
te seguí... Pero no alcancé ni al pasado.

Decidí muy tarde,
tú nunca lo hiciste.
Ahora decido de nuevo,
pero tú ya estás tan perdido que para ti ya no hay tiempo.

Adiós... Adiós corazón sin rumbo.
Adiós... Adiós, aunque fuimos felices.
Adiós, adiós... Ya no quiero llorar.
Adiós, ¡adiós! Ya no te quiero amar.

Adiós... Porque ahora es él el que guarda mi corazón con sus armas.

jueves, 18 de febrero de 2010

Pequeño


Era pequeño... ¡Tan pequeño! Pero a la vez tan hermoso... Era un sueño hecho humano. Era un sueño que bajó al mundo.
Que bajó a sufrir.

Era un revoltijo de esperanzas,
era un revoltijo para el que no tengo palabras.
Era una pequeña llama,
era un pequeño sueño del alma.

Su sonrisa siempre fue tan cálida y sus ojos tan amables, sus caricias siempre fueron santas y sus palabras estaban llenas de esperanza.
Él quería vivir, quería seguir, quería soñar, quería amar. Él quería disfrutar de todo lo que le trajera la vida al pasar.

Creo que fue la noche más triste la que vi sus ojos cerrarse, creo que fue la noche mas triste la que vi su llama apagarse.

Era un niño... Sólo un niño con un sueño, sólo un niño con un juego...
Pero los demás eran tan grandes que terminaron por pisarlo.
Los demás habían crecido tanto que terminaron por sofocarlo.

Niño de los juegos y de las canciones,
niño que se esconde tras de mil soles.
¿Vives aún, entre las hojas de la hiedra?
¿Vives aún, escondido entre las piedras?

Niño del sol, niño de mi amor, niño del dolor... Niño de la Luna,
cuanto desearía ser yo quien te acuna.

sábado, 6 de febrero de 2010

Descienden


Caen del cielo como aves lastimadas... Caen en picada hacia el mismísimo centro de la tierra y el alma.
Caen del cielo como piedras al lago, caen tan pesadas como almas en soledad.
Caen y lo destruyen todo con su tacto. Caen y vuelan mil pedazos de fuerza en el tiempo.
Caen y derrumban paredes, caen y derrumban casas, caen y destruyen almas.
Y no cesan, no cesan de caer porque el que vuela en las alturas no ha tenido suficiente destrucción... Caen y no cesan porque el que escucha no ha tenido suficientes gritos, el que ve no ha tenido suficientes lágrimas, el que siente no ha tocado suficientes cadáveres, el que huele no ha percibido suficiente miedo y el que degusta no ha probado suficiente sangre.

Siguen descendiendo sobre un mundo yerto porque la virtud es ser feliz y los pájaros de la muerte son felices sólo cuando reemplazan con su fuego de destrucción las llamas de esperanza y vida.

Descienden hoy llenas de negro y polvoriento combustible, descienden hoy sobre nosotros sin que podamos siquiera levantar una defensa.
Descienden hoy como nunca lo han hecho antes pero como lo han hecho siempre.

Era tras era, arma tras arma, cabeza tras cabeza, lágrima tras lágrima y lágrimas y lágrimas y lágrimas... Y vacío.
Era tras era hay una nueva manera.
Era tras era se gana más destreza y era tras era la vida huele muerte.

Y no se detienen hoy, ni se detendrán mañana.
Los becerros de las armas en el trono desean más y cada vez tienen menos.
Los occisos atiborran los anaqueles de las memorias y las bodegas de lo que vendrá.

Y ellas siguen descendiendo sobre nosotros.
Son sólo un par de plumas de las reales aves de la muerte que llevan estrellas negras en sus costados.
Ellas descienden y destruyen. Para eso sirven, para eso nacieron, por eso mueren.

Ellas continúan llegando y nosotros oramos...
Oramos para que nos lleven de una vez con ellas y dejemos de existir en este infierno de aves de metal, plumas explosivas y lágrimas corrosivas.

viernes, 5 de febrero de 2010

Perdón


Disculpa...
Disculpa los golpes y las derrotas.
Disculpa las lágrimas que en mí se ahogan.

Perdona...
Perdonas las mil y un soledades
y las falsas realidades.

Escapa si lo deseas,
huye de mí cuanto puedas.
No te quedes más de lo necesario,
no deseo hacerte más daño.

Lo siento,
siento cada uno de mis errores,
siento cada uno de tus temores.

Yo también tengo miedo,
pero prometo enfrentarme a ello.
Lo siento... De verdad lo siento...
Por favor, no me dejes a merced del tiempo.

El tiempo es un asesino. Me gusta que así sea


Incluso las lágrimas se hartan,
ellas también dejan la vida a la deriva...
Pero las entiendo,
ellas no nacieron para enfriar el infierno.

Así que lo juro,
y voy a cumplirlo, tenlo por seguro.
Voy a gritar ¡no más!,
me niego a llorar.

¿Confiar? No, pero si ya fue suficiente.
¿Entregar? No, si ya no me queda nada que dar.
¿Rendirse? No, jamás algo tan sencillo.
¿Olvidar? No... Son demasiadas cosas para borrar.
Pero... ¿Pasar? Tal vez esa sea la opción, y pasar por encima.

Dejé de hacer bulla,
no voy a regresar a menos que me arrastres de vuelta.
Es ya muy tarde para dar marcha atrás.

Y yo... Yo ya no voy a detenerme más.
Ya no me queda tiempo para esperar.
Ya no me queda fuerza para desear,
ni corazón para callar.

¡Ven! Soledad, ¡ven!
Repárame de una vez,
para poder responder
y volver a creer.

miércoles, 3 de febrero de 2010

¡Te regalo tinta!


Recuerdo perfectamente bien que tal tinta es más valiosa y tiene más peso que los ceros y los unos... Pero ¿cómo dar tinta si hay una pantalla de por medio? ¿Cómo dar tinta cuando no estás (ni están) cerca?
El grafito deja huella cuando cruza nuestra alma, pero no puedo ofrecer ni el más leve trazo cuando tengo que limitarme a lo que se ve en la pantalla.
Aún así... Aún así quisiera tener la oportunidad alguna vez de grabar todo en un papel, en un lienzo o en una pared si es menester.

¿Por qué no regalarte tinta nuevamente? A fin de cuentas te lo ganaste, te lo ganaste incluso en tinta roja. Pero la sangre seca es triste y trae lágrimas y nostalgias; la sangre seca roe la mente y la destroza. No importa si es (abusando de Stephen King) un a dáliva sangrienta. La sangre seca derriba los muros de los recuerdos...

¡Te regalo tinta! Te regalo tinta porque te amo, te regalo tinta porque la pluma deja profundos surcos en el corazón.
Déjame que te la regale una vez más, déjame ver la Luna en tu cabello, déjame ver la pureza en tu sonrisa, déjame que te muestre el sol en mis ojos.

No estamos muertos, pero yo no estoy precisamente viva.
No estamos muertos, pero yo ya no escucho el canto del viento.
No estamos muertos, pero para mi ya no significa nada el tiempo.

Déjame regalarte la tinta que guardé la última vez, esa que lleva dentro el último aliento de vida que me queda. Déjame regalarte la última sonrisa sincera y la última gota de conciencia.

Tinta con vida

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