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"Como todos los soñadores, confundí el desencanto con la verdad".
~Jean Paul Sartre.

Cassie

Es una invitación a que lean: Cassandra.
Es el otro blog que manejo... Es una historia larga, la estoy haciendo y la voy subiendo capítulo a capítulo, espero sea de su agrado: Cassie
Un abrazo, que disfruten!

jueves, 4 de junio de 2009

Esperando una mirada

Cierto día, ella se sentó bajo la sombra del roble.
El verano había sido fuerte, había de aquellos veranos que jamás se olvidan, y que susualmente dejan una melancolía cuando se marchan.
Era ya tiempo de descansar, lo necesitaba desde hacía tanto tiempo...!
En ocasiones los sueños no bastan para que puedas huir, y es necesario detener el tiempo y paralizar todo a tu alrededor.

Lo cierto era que extrañaba aquellos ojos que la miraban con todo aquel sentimiento que ella no lograba contener, que se regaba como la risa descontrolada en una multitud. Pero no lograba recordarlos y aquello la hacía enfurecer, haciendo que los árboles cambiaran la tonalidad de sus hojas de aquel verde intenso a un rojo fuerte que les recordaba la proximidad del otoño.

Sentada bajo su árbol favorito cerró los ojos por un momento, tratando de como hacerse a la idea de que sería estar nuevamente en paz. Tampoco lograba recordarlo.
Las hojas comenzaron a caer lentamente a su alrededor, mientras ella respiraba, pensaba, esperaba.
Con todo el tiempo del que disponían, las hojas iban apilándose a su alrededor, una a una, tan rojas como sus labios, tan ligeras como su alma.
Su roble era ahora un árbol carente de hojas que la guardaran de la fría brisa que anunciaba la llegada del invierno, pero ella aún no se movió de allí.

Comenzaron a congelarse los ríos, a dormir las bestias, a caer blancos y hermosos copos, que al contacto con su piel pálida pero aún tibia, se deshacían.
Pero ella se limitaba a seguir allí, sentada y con los ojos cerrados, aún esperaba por aquella mirada.
Sus labios contrastaban con la blancura a su alrededor, sus cabellos lo hacían también con la negrura de la noche, y su respiración era lo único que lograba que aquello fuera un paisaje vivo, y no una pequeña bolita de cristal, de esas que suelen ponerse como adornos en Navidad, de aquellas que si sacudes puedes ver como cae la nieve falsa, y el paisaje logra verse hasta bonito.
Pero aquel paisaje era sólo frío y blanco, interrumpido por pequeñas gotas de color que ella aún añadía.

Abrió sus ojos cuando sintió que su roble se estremecía. Su brillo encendió una estrella en el firmamento y la Luna se asomó tras la montaña cubierta de nieve.
Con lentitud a causa del dolor que le causaba el haber estado tanto tiempoi allí, se puso de pie y miró a su alrededor. ¿Qué abía hecho que su hermoso roble se sacudiera, quien perturbaba su descanso, sus recuerdos?
Se giró.
Allí estaba él de pie. Pero ¿quien era? No sabía nada de él, sólo que le sonreía y que se veía honesto y amable.
-¿Quién eres?
Pero él se limitó a mirarla a los ojos.
Una sonrisa bailó en sus miradas, tal vez ninguno la notara, pero su roble se estremeció de nuevo y la gélida brisa cesó.
La Luna alcanzó su punto más alto y las nubes dejaron paso a mil estrellas en el cielo.

No podía saberse por cuanto tiempo se había sostenido esa mirada, pero cuando ella regresó al mundo, su roble tenía de nuevo aquel verde que la llenaba de alegría y ganas de vivir, sonaba de nuevo el canto de los pájaros y el sol brillaba entre las copas de los árboles.
Comenzaba a verse el color de las flores que anuncian la presencia de la primavera, pero aún estaba el frío viento que traía recuerdos del invierno.
Él ya no estaba allí.

Se sentó de golpe y se puso de pie.
La luz de la Luna se filtraba por un espacio entre la cortina y la pared.
Descorrió la cortina y observó el cielo, una o dos estrellas, la Luna estaba algo lejos.
Regresó a su cama y a pesar de saber que sólo era un sueño, sonrió.
-Quién eres?
Susurró, y la noche llevó su voz lejos de allí.


4 pensamientos:

Agnar dijo...

Hermosos, Sencillamente hermoso

Ximena dijo...

Gracias ^_^
He de decir que casi no publico... Estuve toda la tarde en ello... Y siempre me interrumpían y debía repetir párrafos enteros, y cuando por fin lo logré... No aparecía en el blog!!! Casi me ahorco... T.T
Ya por fin lo logré.

Agnar dijo...

pero lo lograste!, y eso es lo bacano

Angus dijo...

Wao, es muy muy lindo el relato... la parte en la que describes la nieve cayendo en la piel tibia... jaja me eXtremecio.. jeje en realidad pude sentir dicha sensacion. (valga la redundancia).



Te quiero un montonsote.

Tinta con vida

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